Emociones en Delhi, India

#Icha , #india

Por Icha en 23 de Enero de 2017 a las 11:44


Delhi tiene esa energía dispersa de las grandes ciudades, pero también tiene esa inocencia de los pequeños lugares, sus calles están llenas de ofertas como en todas partes, mercados para todos los gustos, desde comida y peluquerías callejeras, hasta grandes tiendas, comida rápida e incluso Starbucks, Delhi está dividida en dos partes, la nueva y la vieja (¡eso me recuerda un reggaetón la nueva y la Ex!), y así mismo es …


Debo ser honesta, con solo un día en India, algo de mi siente temor a lanzarse totalmente sola, por eso, decidí ir a una agencia de turismo y contratar un Tour.                     

Acá les recomiendo tener cuidado, muchos TukTuk te llevan a oficinas de turismo, en donde ellos ganan una comisión, te dicen que ahí puedes programar tu viaje completo, incluso ellos te arman un programa por todo India, (lo cual, es cierto), pero está lejos de vivir y compartir la esencia de un viaje más místico, como mi plan era adentrarme en la cultura, contratar estos servicios que son mucho más costosos, me hacía alejarme del contacto local, y solamente dejarme llevar por un itinerario que para otros funcionaba, pero que yo no quería vivir.

Es así que partí a cotizar a diferentes agencias de barrio, (en varios blogs) dicen que hay que tener cuidado con las estafas, por eso, contrata solamente en lugares en donde veas que hay cierta estabilidad, en mi caso, mire muchísimo a los ojos al señor de la agencia, le mencioné en diferentes oportunidades si podía confiar… (Porque por supuesto que regatee el precio, conseguí bajar 150 rupias al tour, así que miedo a la estafa también tenía… porque no fue difícil conseguir el descuento) el vendedor, un señor de camisa roja, sonríe y me dice que nos vemos mañana 8 am! Así es como salí de la agencia, con un papel que parecía recibo, y confiando en que a las 8 am, me iría de tour.

Ya era de noche en Delhi; Comencé a caminar y encontré un pequeño lugar, con dos mesas, 4 sillas, un alemán sentado en el local, una familia India atendiendo las mesas entré, me senté, mire al alemán para sentir feedback que la comida era buena, claramente éramos los únicos clientes en ese momento, él me mira y dice que los noodles estaban buenísimos que pidiera la mitad del plato, y que no tomara agua del jarro que me darían, seguí al pie de la letra instrucciones de él, y sin duda fueron los mejores noodles que he probado, tenían verduras y un spicy delicioso, me dieron un chapati (Un pan indio, que es una delicia), la comida me costó menos de un dólar, con agua mineral de 1 litro.

Recuerdo volver caminando a dormir, como en la gloria, había comido rico, de manera muy económica, sin duda una cena de esas que no olvido, no solo por lo económica, sino por el cariño de las personas, que bonito es cuando comprar algo no solo es el intercambio monetario, sino más bien, el intercambio de amor por lo que das y por lo que recibes, esta cena también es memorable porque el alemán que les mencioné, tenía más de 50 años, había dejado todo y a todos por lanzarse a recorrer India por 6 meses, esta India llena de aventuras, recuerdo como mencionaba que un divorcio hizo que decidiera dejar su vida e ir a buscar sanación a las tierras del Ganges y honestamente siento que India es sanadora.

India cumple con llenarte de una apreciación por la vida que a ratos se nos olvida, hace volvernos agradecidos por las millones de bendiciones que tenemos cerca y nos hace entender como el aquí y ahora es lo fundamental para disfrutar la vida.                        

Viajar solos nos hace reconectarnos con eso, solo existe el presente, un día es como una vida, ciudades nuevas, paisajes nuevos, gente nueva … todos los días es una vida diferente, como no agradecer la experiencia, si de pronto la vida es eso… cada despertar es un nuevo día, una nueva oportunidad… pero viviendo en la rutina, por cierto que se nos olvida…

 

Amanece en India, y acá estoy pidiéndole al Universo que el tour se concrete, son las 8 am, el señor de camisa roja estaba ahí sonriendo, Namaste le dije!, Namaste señala con las manos juntas, toma un celular bastante antiguo de esos que no tienen cámara, llama a alguien y me dice tienes que esperar, ya pronto sale el tour… esperar cuanto le dije? 15 minutos… como amo el te chai, aproveche de ir a comprar uno bien grande.


Al regresar, me dice tendrás que esperar más tiempo… (Eso es algo normal en India… los tiempos son impredecibles)

¡A las 9:20 llega un señor con otro teléfono antiguo, vamos me dice!... vamos dónde? Pregunté… no me respondió y solo camino, así fue como llegamos a una de las avenidas, logré visualizar como al frente había un bus blanco, lleno de personas y un señor moviendo la mano, entendí que ese era mi tour, pero como llego hasta allá si no paran de transitar autos? … el tipo se lanza a la calle con total certeza de que nadie lo iba a dañar, y lo logró… ahora era mi turno de cruzar lanzándome valiente a este tránsito loco que seguía sin comprender… Ok! ¡Acá vamos pensé!!!

Me lancé a la calle sin miedo aparente, y logré mirar como los autos paran… fue mágico, me subí a mi tour y acá comienza una de las experiencias más hermosas que he vivido…  mi tour de 200 rupias, era un tour para personas de Nepal, el guía hablaba un poco de inglés, así que me explicaba los lugares más turísticos y lo más importante de cada sector, a mi lado se sentó una señora, que gracias a un sobrino de ella supe que se llamaba Sandi, ella es de Nepal y andaba con toda su familia de viaje por primera vez en Delhi ella no hablaba inglés, su sobrino no sabía decir más que sus nombres y que esa era su familia, y yo no hablo indio… pero Sandi me enseño una de las lecciones más importantes…. “El idioma no puede ser una interferencia para comunicarse”.


Con Sandi nos reímos todo el viaje, 8  horas conversando con señas, risas, miradas, me cuidó durante todo el viaje me hacía señas para que caminara junto a ellos, almorzamos con su familia, y con señas y risas nos entendíamos a la perfección es increíble como la comunicación es sintonía..., el corazón siempre encuentra la manera de comunicarse, el que te quiere escuchar lo hará, el que quiere hablar contigo lo hará… es cosa de estar en sintonía y abiertos a la experiencia. Con Sandi y su familia probé los snack indios, algo así como cereales con hierbas y picante cuando nos llevaron al mercado, se entrometía para que no me cobraran demás, y claro yo confiaba cuando me decía NO NO!!! Sandi tenía esa inocencia de la vida en donde todo es parte del confiar en el otro y jugar.

 
Durante las 8 horas de tour visitamos diferentes templos, la casa de Gandhi, el fuerte rojo la puerta de la India, el parlamento,  mercados, el templo del loto, la tumba de Gandhi, el Qutab minar que es parte de la cultura Islámica ( Sí, en India también hay musulmanes) realmente vale la pena visitarlo, pese a que la entrada para los turistas es de 500 rupias, no te arrepentirás si quieres ver el mix de cultura que se genera dentro de este lugar, la arquitectura es maravillosa en la tarde los ladrillos con el sol tiñen tus fotos de un marrón que no necesita filtro, para los amantes de la fotografía acá encuentran un escenario increíble, podrán obtener fotos muy bonitas, llenas de color. 

 


Para mi es un imperdible si estas en Delhi, al igual que el templo del loto, los templos en India conjugan la cultura con la espiritualidad, siempre tienen algo más para visitar que solo los altares, siempre hay mucha historia alrededor de ellos, así que recomiendo ir con tiempo, para explorar cada rincón y nutrirse con la Historia, no solo de los Dioses, sino también de la sociedad India que es tan interesante.


¡El tour comienza a terminar, nos avisan que cada uno se bajaría donde se subió al bus,  llegó la hora de despedirme de Sandi y su familia… mire a Sandi, le sonreí y le dije Namaste Sandi!!!  Con mis manos juntas y con todo el cariño que le pude manifestar, ella hizo lo mismo, me tomo las manos y me abrazo muy fuerte… Realmente fue una experiencia muy especial, creo que Sandi y su familia no saben todo lo que aprendí de ellos en un día, son esas enseñanzas sin agenda, esos regalos del Universo que viene, te enseña, y se va!  Sentí ese cariño familiar, que cuando estas viajando solo, se extraña, se necesita, y genera nostalgia …

Para Sandi y su Familia … desde la distancia.

Nos leemos en el próximo post

Namaste.



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