Nadando entre NOCTILUCAS

#IslaHolbox , #Holbox , #Noctilucas , #RastaViajera

Por LesleyVasquez en 21 de Diciembre de 2016 a las 20:46


Viajar sola es increíble, pero es aún más increíble viajar al lado de tu novio. Muchos estarán en contra y otro a favor. En mi experiencia, los mejores viajes que he tenido han sido al lado de Félix, porque con él me atreví a aventurarme a cosas muy divertidas y locas que simplemente sola no haría.




Quiero compartirles mi viaje a  Holbox, es uno de esos lugares tan especiales que tiene México y no muchos saben de su existencia.

Holbox significa hoyo negro, es una isla al norte de Quintana Roo, para llegar ahí tomamos un autobús desde la ciudad de Cancún hacia Chiquilá, de ahí tomamos un ferri rumbo a Holbox. 

Mi primer impresión al llegar a la isla no fue nada bonita, sentí que no valía la pena haber hecho ese largo viaje para lo que estaba viendo, empecé a decepcionarme ya que llegamos una tarde después de  lluvia, la isla estaba inundada y como las calles del centro son de arena, parecían canales de yeso. Se veía sucio y desagradable para caminar. Trate de relajarme y no predisponerme. 




Una vez instalados en el hostal, esa noche lo primero que hicimos fue ir al mar, fue entonces cuando comenzó la magia y me di cuenta de que definitivamente si era el paraíso que  imaginaba. 

Félix y yo estábamos locos por ver Noctilucas, estos son unos microorganismos que brillan en el mar. A simple vista no se ven, así que empezamos a caminar a una parte más oscura de la isla para poder ver la bioluminecesncia. 

Entramos al mar, y no lo podíamos creer, ¨estábamos nadando entre noctilucas¨. Una sensación muy divertida, cuando salimos del mar se veían cientos de puntitos fosforescentes cayendo por nuestro cuerpo.

Me encantó esa noche, es uno de esos momentos que se quedan atesorados en mi mente, estábamos solos Felix y yo en las profundidades el mar, sentí miedo y a la vez tranquilidad de tenerlo a mi lado. 

El cielo es el más hermoso que me ha tocado observar, lleno de estrellas y una que otra fugaz. 


Las playas de Holbox son bellisimas, son vírgenes, nada de cadenas hoteleras americanas, ahí todo es tan orgánico y adaptado a la naturaleza. A veces sentía que estaba en otro país, había muy pocos mexicanos, y más que nada turismo extranjero. 

Al siguiente día rentamos bicicletas para andar por la orilla del mar, explorar la isla, y buscar lindos lugares para ver el atardecer (Félix es amante de ver los atardeceres). 

Es muy común andar en bicicleta por la isla, y muy cómodo pedalear en la arena. 


Nos quedamos un poco obsesionados con eso de las noctilucas y queríamos verlas de nuevo pero con más intensidad así que esa tarde nos fuimos en bicicleta a las profundidades de la isla, a esos lugares donde no cualquier turista va, llegamos a la punta de la isla, donde había un pequeño muelle, ahí esperamos a que se anocheciera, yo empecé a sentir miedo, éramos los únicos en ese espacio de la isla, la verdad es que ningún ser humano cuerdo iría hasta muelle. Frente a mi solo se veía un inmenso mar que esconde debajo seres inimaginables, y detrás arbustos con luciérnagas. 

A la vez sentí una paz muy linda y que puedo decir, era un momento muy hermoso a lado de Felix. 

Nuestra única luz  era la luna, entramos al mar y nuevamente estábamos ¨nadando entre noctilucas¨. pero esta vez si eran más brillantes, nos sentíamos como unos niños vueltos locos nadando en el mar.






No todo fue tan bello y perfecto, también nos comían los mosquitos, pero eso vale la pena con tanta recompensa. jiji

De regreso al centro, pensé que iba a morir de miedo ya que no hay luz mercurial en esa parte de la isla, eran como unos 20 minutos en bicicleta, entré un poco en pánico porque tomamos el camino equivocado y nos perdimos un poco, también a la bicicleta se le salió la cadena y se complicó el regreso pero a la vez fue divertido y vencí miedos. 

Es por eso que nuevamente vuelvo a decir, que viajar con novio es aun más increíble, ya que hace del momento algo mucho muy especial y sola no me hubiera atrevido a vivir eso, sin él no se hubiera convertido en uno de mis recuerdos mas hermosos. Me siento muy afortunada de haber podido vivir esto en Holbox y poder tener ese contacto tan íntimo con la naturaleza y único. 


Los siguientes días rentamos un Kayac, empezamos a explorar, esto me da mucha risa, nos encontramos a una pareja pescando y nos advirtió que tuviéramos cuidado por que podríamos perdernos, Felix y yo nos reímos diciendo: que ingenuos, eso no va a pasar, jajaja. No nos imaginábamos lo enredoso que eran los manglares, jaja, pero bueno yo confié en él y salimos  bien.

Y muchas historias más muy lindas de la isla, un día también caminando nos dio un olor muy delicioso a carne asada, y le dije a Felix, vamos a comer eso, y en eso se acerca un mexicano hablándonos en ingles diciendo: ¨This is a real Mexican party, came on¨ y nos dio un plato lleno de carne y cervezas. Jaja esos momentos que le dan un toque único y muy especial a los viajes.




En fin, ¡Viajen a Holbox, se van a enamorar!




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